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Programa de seguimiento farmacoterapéutico

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El Poder de la Atención en un mundo de distracciones.

William James, considerado uno de los padres de la psicología moderna, escribió en 1890:

“La capacidad de traer de vuelta de forma voluntaria una atención errante, una y otra vez, es la base del discernimiento, del carácter y de la voluntad. Nadie es dueño de si mismo si no la tiene. Una educación que permitiese mejorar esa capacidad sería la educación por excelencia. Pero es más fácil definir este ideal que dar indicaciones prácticas para alcanzarlo.” (Principios de psicología)

Hoy, más que nunca en la historia de la humanidad, estamos viviendo sujetos a constantes estímulos que buscan distraernos de aquello que estamos haciendo. Hay que tener disciplina para entrar en la web a buscar algo y no distraerse con alguna otra cosa. Lo mismo ocurre cuando uno va de compras o se sienta en casa a ver un programa de TV, es muy fácil acabar comprando otra cosa o viendo otro programa (…además de). Este bombardeo de distractores, se añade a una cantidad de información disponible tan grande, que integrarla para seleccionar lo relevante se ha convertido en una tarea ímproba, tanto en el ámbito profesional como en el personal. Ya lo vimos en la reflexión del mes pasado sobre toma de decisiones

Una de las reacciones habituales para sobrevivir en el mundo de las distracciones y de la sobrecarga de tareas, es la tendencia a funcionar en modo multitarea. Haciendo varias cosas a la vez, saltando de pantalla en pantalla, o de tema en tema sin acabarlos, hablando por teléfono mientras se contestan e-mails. Todo ello pensado en que así somos más eficaces, pero no es así. Hay evidencias científicas que muestran como esta falta de foco nos hace perder información valiosa y sobrecarga el sistema nervioso creando tensión. Además este hábito está relacionado con disfunciones atencionales como el famoso Trastorno de Déficit de Atención o TDA, que se está convirtiendo en epidemia, aunque no resultaría nada extraño para un extraterrestre que observara como vivimos los humanos del siglo XXI. Para quien no los conozca, los síntomas principales del TDA son: distracción, inquietud interna e impaciencia, incluso, olvidarse de cosas, dificultad en organizarse, en establecer prioridades y en gestionar el tiempo. Nada bueno para manejarse en estos tiempos.

Por todo esto, las palabras de William James son aun más valiosas ahora, ya que disponer de una buena capacidad de enfocar y concentrar la atención, manteniéndola durante un tiempo, es fundamental para el aprendizaje y el desempeño profesional, para las relaciones personales, para la salud mental y, como no, para la felicidad. Afortunadamente esta capacidad de prestar atención es una facultad que se puede entrenar y desarrollar, de la misma forma que se entrena y desarrolla un músculo, con práctica. Por eso Mindfulness o Conciencia Plena está recibiendo tanto interés, porque es un entrenamiento de la atención muy poderoso, que actúa como un vigilante de la atención, notando cuando esta se distrae y re-enfocándola en aquello que es importante.

Este es precisamente el postulado central del último libro de Daniel Goleman, “Focus, desarrollar la atención para alcanzar la excelencia”, que presentó en Barcelona hace unas semanas. En el libro, Goleman presenta el fundamento neuronal de la atención así como un modelo básico de su funcionamiento y defiende el papel fundamental que juega en el desarrollo de la auto-conciencia o conciencia de uno mismo. Además, el autor, conocido divulgador del concepto de inteligencia emocional, afirma: “Ahora estoy empezando a ver que los elementos básicos del entrenamiento de la atención constituyen el siguiente paso, una forma sencilla de activar los circuitos neuronales en los que se asienta el núcleo de la inteligencia emocional “. Goleman cita los programas MBSR (Mindfulness based Stress Reduction, desarrollado en la Universidad de Massachusetts) y Mindfulness en el trabajo, como ejemplos de entrenamientos mentales para desarrollar diferentes aspectos de la atención, tales como, la capacidad de concentración y la capacidad de atención selectiva. Además sostiene que el interés de Mindfulness en los programas de formación de las organizaciones, va mas allá de la reducción de estrés, ya que permite desarrollar habilidades y competencias relevantes en la función directiva y en el ejercicio del liderazgo, mejorando el desempeño profesional :

– habilidades cognitivas: mayor presencia, mejor atención, mas flexibilidad cognitiva, mas claridad mental y mejor capacidad de tomar decisiones
– habilidades emocionales y relacionales: desarrollo de la auto-conciencia emocional, de la auto-regulación emocional, mejora de la conciencia social y de la capacidad de gestionar relaciones con empatía.

Los retos a los que nos enfrentamos las personas en este mundo complejo y lleno de estímulos son impresionantes. Ya sabemos que para afrontarlos debemos cuidar el cuerpo mediante ejercicio y dieta sana pero ¿Cómo cuidamos la mente para que nos permita responder de forma adecuada a dichos retos?.

La prolongación de la vida activa y el retraso de la edad de jubilación que se perfilan en el horizonte indican que vamos a necesitar tanto un cuerpo como una mente en buen funcionamiento, durante muchos años. Ya hay algunas empresas que están preparándose para esto. Tener una mente en forma requiere dedicarle atención y Mindfulness es una excelente manera de hacerlo.

Con nuestros mejores deseos.
Sylvia Comas y Andrés Martín

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El 34% de los parados sufren dificultades psicológicas

Psicólogos internacionales han advertido de que los desempleados tienen un 34 por ciento de posibilidades de sufrir difcultades psicológicas, entre ellos depresión y ansiedad, más del doble del 16 por ciento de incidencia de patologías de este tipo entre las personas con trabajo.

También han indicado que las personas más vulnerables vienen derivadas de la situación de crisis económica, son los hombres de 15 a 29 años y los mayores de 64.

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