5 de junio: Día mundial del Medio Ambiente. Relación entre naturaleza y depresión.

5 de junio: Día mundial del Medio Ambiente. Relación entre naturaleza y depresión.

El 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente que en su edición 2017 se desarrolla bajo la temática “Conectar a las personas con la naturaleza”. En este marco, te presentamos las principales conclusiones de un grupo de investigadores de Stanford que explican por qué una caminata entre la naturaleza disminuye el riesgo de caer en depresión o sufrir otros trastornos de salud mental.

Caminar entre la naturaleza disminuye el riesgo de depresión

Para investigar los efectos que tienen las caminatas entre la naturaleza sobre la salud mental, un equipo de Stanford realizó un experimento solicitando a un grupo de voluntarios que caminaran durante 90 minutos en un paisaje urbano. Simultáneamente, enviaron a otro grupo a caminar la misma cantidad de tiempo entre la naturaleza y a continuación examinaron las reacciones cerebrales de cada uno. Es importante aclarar que se eligieron casi 40 voluntarios sin antecedentes de trastorno mental.

El resultado principal -establecido a través de comparaciones matemáticas y estudios de laboratorio- fue que el segundo grupo presentaba menor actividad a nivel neuronal en la corteza prefrontal subgenual, un área cerebral directamente vinculada con la expresión de la personalidad y por consiguiente con trastornos mentales como la depresión e incluso la esquizofrenia o la bipolaridad. En síntesis, la experiencia mejoró el bienestar, el estado de ánimo y hasta la memoria del grupo que disfrutó una larga caminata en áreas naturales.

El poder de la naturaleza en un mundo urbanizado

La explicación científica es que después de haber recibido estímulos estresantes, tanto las imágenes como los sonidos naturales disminuyen la ansiedad, las emociones negativas y fundamentalmente la rumia, siendo un patrón de pensamiento autorreferencial vinculado con el padecimiento de enfermedades mentales. Clínicamente, las distracciones positivas o neutrales impactan sobre la rumiación, entendida como la atención prolongada en causas y consecuencias negativas en torno al propio ser, como arrepentimiento o culpa. En términos directos, evita que giremos constantemente en torno a nuestros problemas.

La urbanización trajo aparejada una disminución de la experiencia con la naturaleza, de hecho el 50% de la población mundial reside en zonas urbanas pero para 2025 será el 70%, de acuerdo con los investigadores de Stanford. Aunque las consecuencias económicas y a nivel de servicios tienden a ser positivas para quienes viven en las ciudades, el ritmo de vida se acelera y aumenta el estrés, que podría repercutir en una depresión si se dan las condiciones, potenciándose cuando se pierde el contacto con el medio natural.

PSICOLOGÍA POSITIVA: LA FELICIDAD Y LAS 24 FORTALEZAS HUMANAS

¿Por qué buscamos tan intensamente la felicidad? ¿Acaso hemos descubierto la forma de alcanzarla?
No, de momento. No habría otra cosa en el mundo que nos alegrara más a los psicólogos que encontrar la receta de la felicidad, y aunque es evidente que nos queda un largo camino por recorrer, es posible que cada vez estemos más cerca.
Tal vez el hecho de focalizar nuestros esfuerzos en alcanzar el bienestar se deba, como dice nuestro gran divulgador de la ciencia Eduard Punset, a que, a través de toda una larga historia evolutiva, la esperanza de vida se ha prolongado tanto en los países desarrollados que, en la actualidad, podemos proponernos nuevas metas orientadas a la mejora de nuestra calidad de vida, a la búsqueda del bienestar y de la felicidad.
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Podemos definir las fortalezas del carácter como los aspectos psicológicos que definen a las virtudes, y a su vez las virtudes como las características nucleares y centrales del carácter. Quiero hacer hincapié en que estas fortalezas son transculturales y universales, y lo que es más sorprendente, son capacidades que se adquieren, de las que disponemos todas las personas en mayor o menor grado y que contribuyen positivamente a alcanzar la excelencia del individuo en todas y cada una de sus facetas (individual, social, intelectual, etcétera).
Los últimos trabajos en psicología positiva determinan que esas fortalezas y virtudes no son ni algo abstracto, ni algo mágico; de hecho, varios autores de trabajos empíricos, como los prestigiosos Martin Seligman y Christopher Peterson, han conseguido clasificarlas. Han llegado a la conclusión de que son 24 y las han distribuido temáticamente en seis categorías:
Sabiduría y conocimiento. Fortalezas cognitivas relacionadas con el conocimiento, su uso y la manera de adquirirlo.
  • Curiosidad e interés por el mundo.
  • Amor por el conocimiento y el aprendizaje.
  • Juicio, pensamiento crítico, mentalidad abierta.
  • Ingenio, originalidad, inteligencia práctica.
  • Perspectiva.
Coraje. Fortalezas emocionales orientadas a alcanzar metas y objetivos ante situaciones difíciles.
  • Valentía.
  • Perseverancia y diligencia.
  • Integridad, honestidad, autenticidad.
  • Vitalidad y pasión por las cosas.
Humanidad. Fortalezas interpersonales orientadas a ofrecer afecto, cariño y a cuidar a los demás
  • Amor, apego, capacidad de amar y ser amado.
  • Simpatía, amabilidad, generosidad.
  • Inteligencia emocional, personal y social.
Justicia. Fortalezas cívicas que favorecen situaciones de armonía social para la convivencia con los demás
  • Ciudadanía, civismo, lealtad, trabajo en equipo.
  • Sentido de la justicia, equidad.
  • Liderazgo.
Moderación. Fortalezas que nos protegen de caer en el exceso y la desproporción.
  • Capacidad de perdonar, misericordia.
  • Modestia, humildad.
  • Prudencia, discreción, cautela.
  • Autocontrol, autorregulación.

Trascendencia. Fortalezas que otorgan significado a la vida.

  • Apreciación de la belleza y la excelencia, capacidad de asombro.
  • Gratitud.
  • Esperanza, optimismo, proyección hacia el futuro.
  • Sentido del humor.
  • Espiritualidad, fe, sentido religioso.

A la vista de esta extensa lista, parece evidente que no todo el mundo tiene todas las fortalezas igualmente desarrolladas; de hecho, cada persona tiene su propio mapa de virtudes y fortalezas, y por ello debemos conocer cuáles son y cómo potenciarlas, muy especialmente en los niños. Según Vera Poseck, de las 24 fortalezas citadas, cinco están directamente relacionadas con la satisfacción con la vida:

  • Gratitud
  • Optimismo
  • Entusiasmo
  • Curiosidad
  • Capacidad de amar y de ser amado.

Día Mundial de la Salud – 7 de abril 2017

La depresión encabeza la lista de causas de enfermedad

La depresión es la principal causa de problemas de salud y discapacidad en todo el mundo. Según las últimas estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, más de 300 millones de personas viven con depresión, un incremento de más del 18% entre 2005 y 2015. La falta de apoyo a las personas con trastornos mentales, junto con el miedo al estigma, impiden que muchos accedan al tratamiento que necesitan para vivir vidas saludables y productivas.

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La campaña de un vistazo

El Día Mundial de la Salud, que se celebra el 7 de abril de cada año para conmemorar el aniversario de la fundación de la Organización Mundial de la Salud, nos ofrece una oportunidad única para movilizar la acción en torno a un tema de salud específico que preocupe a las personas de todo el mundo.

El tema de nuestra campaña para el Día Mundial de la Salud de 2017 es la depresión.

La depresión afecta a personas de todas las edades y condiciones sociales y de todos los países. Provoca angustia mental y afecta a la capacidad de las personas para llevar a cabo incluso las tareas cotidianas más simples, lo que tiene en ocasiones efectos nefastos sobre las relaciones con la familia y los amigos y sobre la capacidad de ganarse la vida. En el peor de los casos, la depresión puede provocar el suicidio, que actualmente es la segunda causa de muerte entre las personas de 15 a 29 años de edad.

No obstante, la depresión se puede prevenir y tratar. Una mejor comprensión de qué es la depresión y de cómo puede prevenirse y tratarse contribuirá a reducir la estigmatización asociada a la enfermedad y conllevará un aumento del número de personas que piden ayuda.

Esta guía es para usted

Si está leyendo esta guía, probablemente esté interesado en participar en la campaña. Eso sería enormemente positivo, ya que necesitamos su apoyo para lograr los objetivos de la campaña.

Tanto si trabaja para un gobierno, una organización no gubernamental o un medio de comunicación, y tanto si es un médico, un profesor, un periodista, un bloguero, un padre o simplemente alguien que ha oído hablar de la campaña y desea participar en ella, esta guía es para usted.

Lo que pretendemos lograr

El objetivo general de esta campaña anual que empieza el 10 de octubre de 2016 (Día Mundial de la Salud Mental) es que un número cada vez mayor de personas con depresión, en todos los países, pida y obtenga ayuda.

Más concretamente, queremos lograr lo siguiente:

  • que el público en general esté mejor informado sobre la depresión, sus causas y sus posibles consecuencias, incluido el suicidio, y sobre la ayuda de que se dispone para la prevención y el tratamiento de la enfermedad;
  • que las personas con depresión sin tratar pidan ayuda; y
  • que los familiares, los amigos y los colegas de las personas con depresión puedan apoyarlas.

¿Qué es la depresión?

La depresión es una enfermedad que se caracteriza por una tristeza persistente y por la pérdida de interés en las actividades con las que normalmente se disfruta, así como por la incapacidad para llevar a cabo las actividades cotidianas, durante al menos dos semanas. Además, las personas con depresión suelen presentar varios de los siguientes síntomas: pérdida de energía; cambios en el apetito; necesidad de dormir más o menos de lo normal; ansiedad; disminución de la concentración; indecisión; inquietud; sentimiento de inutilidad, culpabilidad o desesperanza; y pensamientos de autolesión o suicidio.

 

Eje de la campaña

El eje de la campaña es la importancia de hablar de la depresión como componente vital de la curación. La estigmatización de las enfermedades mentales, incluida la depresión, sigue siendo un obstáculo para que las personas de todo el mundo pidan ayuda. Hablar de la depresión, bien con un familiar, amigo o profesional médico, bien en contextos más amplios (como la escuela, el lugar de trabajo y los entornos sociales) o en el ámbito público (medios de comunicación, blogs o redes sociales), ayuda a eliminar esta estigmatización, lo que en definitiva conllevará un aumento de las personas que piden ayuda.

Eslogan

El eslogan de la campaña es: Hablemos de la depresión.

Destinatarios de la campaña

La depresión puede afectar a cualquier persona. Por tanto, esta campaña va dirigida a todas las personas, independientemente de su edad, sexo o condición social. En la Organización Mundial de la Salud hemos optado por prestar especial atención a tres grupos afectados de manera desproporcionada: los jóvenes de 15 a 24 años, las mujeres en edad de procrear (especialmente tras el nacimiento de un hijo) y las personas de edad avanzada (más de 60). En la campaña se han previsto materiales dirigidos a estos destinatarios.

Mensajes generales

  • La depresión es un trastorno mental común que afecta a personas de todas las edades y condiciones sociales y de todos los países.
  • El riesgo de padecer depresión se ve agravado por la pobreza, el desempleo, acontecimientos vitales como la muerte de un ser querido o la ruptura de una relación, la enfermedad física y los problemas provocados por el alcohol y las drogas.
  • La depresión provoca angustia mental y puede afectar a la capacidad de las personas para llevar a cabo incluso las tareas cotidianas más simples, lo que tiene en ocasiones efectos nefastos sobre las relaciones con los familiares y los amigos.
  • Una depresión no tratada puede impedir que la persona afectada trabaje y participe en la vida familiar y comunitaria.
  • En el peor de los casos, la depresión puede provocar el suicidio.
  • La depresión se puede prevenir y tratar de manera eficaz. El tratamiento suele consistir en terapia de conversación, medicación antidepresiva o una combinación de ambos métodos.
  • La superación de la estigmatización que suele acompañar a la depresión contribuirá a que un número mayor de personas reciba ayuda.
  • Hablar con una persona de su confianza puede ser un primer paso para curarse.

 

Fuente: http://www.who.int/campaigns/world-health-day/2017/campaign-essentials/es/

 

 

Decálogo de la depresión

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El doctor Guillermo Lahera Forteza, profesor de Psiquiatría y Psicología Médica en la Universidad de Alcalá de Henares e Investigador en el CIBERSAM, ha elaborado el siguiente decálogo en el Día Europeo de la Depresión para conocer bien una enfermedad que

se estima que sea la principal causa de morbilidad a nivel mundial en 2030 y que ya afecta a 30 millones de personas en Europa.

1. La depresión ES una enfermedad mental compleja, multidimensional y heterogénea. Se trata del trastorno mental más frecuente en España y Europa que, sin embargo, aún cuenta con elevadas tasas de infradiagnóstico. Es, además, una de las primeras causas de discapacidad.

2. La depresión NO ES sinónimo de tristeza, ni de debilidad personal, fragilidad de carácter o falta de voluntad. Tampoco la reacción emocional negativa ante situaciones adversas vitales, como un duelo por una pérdida significativa, fracasos amorosos, pérdida del empleo…, que pueden ocasionar tristeza, preocupación, rabia, frustración, abatimiento.

3. La depresión ES una enfermedad que cursa con una extensa variedad de síntomas, tanto afectivos (tristeza, ansiedad, irritabilidad, bajo estado de ánimo, desesperanza…) como cognitivos (dificultades de atención y concentración, de memoria, de toma de decisiones y planificación, etc.) y somáticos (fatiga, cambios en el apetito y peso, alteraciones del sueño, cefalea, problemas estomacales…).

4. De origen multifactorial, se cree que existen diferentes factores que podrían intervenir en su génesis, aunque lo más probable es que sea una interacción de factores biológicos, psicológicos y sociales. Antes de diagnosticar una depresión es imprescindible descartar un problema médico subyacente (ej. anemia, hipotiroidismo…) o el consumo de tóxicos. Por eso el diagnóstico debe realizarlo un médico general, un psiquiatra u otro especialista. Ser mujer, tener antecedentes familiares o estar desempleado, entre otros, constituyen factores de riesgo para padecer depresión.

5. La depresión tiene altas tasas de cronificación y recurrencia. Alcanzar la remisión y minimizar los efectos adversos -y, en consecuencia, reducir las recaídas- sigue representando un reto en el tratamiento de la depresión. Sin embargo, conviene recordar que se trata de una patología para la que existe tratamiento, que puede evolucionar de forma favorable y, en muchos casos, curarse.

6. El mejor tratamiento de la depresión es el individualizado, integral y de acuerdo a las guías internacionales de práctica clínica. Tratamiento farmacológico, terapia psicosocial y psicoeducación constituyen la base del tratamiento. Una buena relación terapéutica y una alta adherencia al tratamiento aumentarán las probabilidades de éxito. También hay que resaltar la importancia de un buen diagnóstico. Muchas depresiones van mal porque no son depresiones, o no sólo son depresiones. El diagnóstico y tratamiento de la comorbilidad, es decir, de la existencia de enfermedades asociadas, es fundamental.

7. El objetivo terapéutico, en la actualidad, persigue que el paciente recupere la funcionalidad, de modo que pueda desempeñar las tareas de su día a día como lo hacía antes de la enfermedad. Hay que prestar atención a la presencia de síntomas residuales, que son aquéllos que permanecen tras la mejoría, y que siguen limitando la actividad habitual del paciente. Suelen manifestarse como dificultades cognitivas (falta de atención o de memoria), síntomas somáticos, insomnio o pérdida de apetito sexual. No son tan manifiestos como la tristeza, la desesperanza o la culpa, pero impiden que el paciente vuelva a su vida normal, de ahí la necesidad de detectarlos y tratarlos.

8. La principal y más grave complicación de la enfermedad es el suicidio. El riesgo de suicidio es 21 veces superior en los pacientes con depresión frente a la población general. Un elevado porcentaje de los casos de suicidio están relacionados con la existencia de trastornos psiquiátricos, siendo la depresión la principal patología. Por otro lado, la depresión se asocia con un incremento de la mortalidad por cualquier causa y con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades, tanto de salud mental como física.

9. El peso del estigma social y del estigma del propio paciente (auto-estigma) sigue presente en la depresión -como lo está en el resto de trastornos mentales-, y afectan tanto al diagnóstico de la enfermedad como a la recuperación del paciente.

10. El futuro del tratamiento de la depresión debe encararse con esperanza, porque cada vez sabemos más de los mecanismos cerebrales subyacentes, contamos con tratamientos seguros y eficaces, y nuevas líneas de investigación científica en desarrollo.

Fuente: http://www.hoy.es/sociedad/salud/psicologia

Día Europeo de la Depresión 6 de octubre 2016

El primer jueves de octubre se conmemora el Día Europeo de la Depresión (DED), con el objetivo de realizar un llamamiento sobre la necesidad de una mayor sensibilización.

Unos  30 millones de personas en Europa sufren depresión, lo que  supone un coste estimado de 92.000 millones de euros al año. Pero el  coste para la sociedad y los individuos es mucho mayor.

Según la OMS, se prevé que la depresión se convierta en la principal causa de carga de enfermedad en 2030.

La depresión es un importante reto de salud pública por su elevada prevalencia. Entre el 8% y el 15% de la población española la padecerá a lo largo de su vida.

Las personas con depresión tienen el doble de probabilidades de estar desempleadas y corren un  riesgo mucho mayor de vivir en la pobreza y la marginación social

El 59% de las personas con depresión padece también ansiedad mientras que el  24% de los pacientes con depresión tiene también un trastorno de abuso de sustancias

Diferentes trabajos publicados cifran en un  50% las personas con depresión que no reciben tratamiento o no el adecuado (psicofármacos o psicoterapia o combinación). En estudios españoles como el estudio SCREEN los trastornos depresivos se encontrarían en cerca del 20% de los pacientes atendidos en Atención Primaria.

El primer paso para obtener el tratamiento adecuado es visitar a un médico. Una vez diagnosticada, una persona con depresión puede ser tratada con varios métodos. Los tratamientos más comunes son la medicación y la psicoterapia.

Desde AFDA (Asociación de trastornos depresivos de Aragón) queremos en este día reivindicar la importancia de disponer de un tratamiento adecuado para la recuperación, así como para evitar la cronificación, recaídas y trágicas pérdidas. La depresión es altamente tratable y de ello depende en un alto porcentaje la mejoría.

diadepre